martes, 6 de octubre de 2009

Seres de la naturaleza

AMIGOS
Desde que la Tierra es Tierra y las cuncunas encontradas casualmente en un cerro que esconce miedo son solamente cuncunas es el momento exacto en que el ser humano es conciente de lo hermoso que tiene.
Que lo rodea algo mas que publicidad y colores de consumo, que no solo se remite a mostrar en plano lo no existente, imágenes que te invitan a actuar de un modo que tu no eliges. En realidad los colores verdaderos son aquellos que el entorno te proporciona, los que te permiten en su mas plena expresión conocer desde todas las físicas a las paranormales, la maravilla de una hoja o un racimo de semillas. Que no están ahí para que nosotros las deleitemos, sino que por sus propias razones y resolviendo sus propios problemas.
No saben que les pasa, una mano extraña las retira de donde GAIA les tenia una historia pensada, temerosas deambulan en la oscuridad, las han metido en un morral y es la primera ves que conocen la lana, ellas veían pasar los segundos ante un revoloteo, comprendían y conversaban con el sol cada atardecer danzando en el segundo preciso, era una fiesta cada mañana, alocada y embriagada, música, saltos y vapores humeantes con ellas juegan un rol enmascarado.
Ellas son las semillas pero no saben que lo son. Tienen miedo de abrir sus brazos y mostrar su contenido al mundo, temen ser muy frágiles y sucumbir ante la selva. Siempre se ríen, aparentan un pasar estupendo, pero muy en su interior cuando llegan las noches de lluvia, noches frías que te estremecen los tallos, se ven en el reflejo de una posa y no son más que un momentáneo chiste. Una semilla que al pasar junto a ellas, muchos solo dejaron soltar una sonrisa, pero una sonrisa muy alejada de las sinceras.
Tal vez eran las semillas más particulares de todo el cerro. Con una “alegría” que pocas poseen y una carcajada al viento que te invita a reír con ellas. Pero de todos modos solo eran unas simples semillas, o simples entes.Algunos de esos entes aparentan ser rocas, duros y correctos, pero en su interior tienen un cáliz poco predecible. Alzan la voz sin escrúpulo, van por la vida siendo más que perfectos, utópicos. Con una roca se puede levantar los pilares de una casa y también se puede matar a Goliat, al ver una roca es la señar del inicio de un sendero mágico, un camino desconocido y anhelado, un camino de guerrero. Las rocas protegen, las rocas construyen, las rocas son uno de tantos héroes.
Otros son como el viento, que esta en todas partes, te marea, te acaricia y hace su trabajo deacuerdo y conforme. Es un buen viento, y todos lo saben, pero pocos se lo dicen. Intenta soplar fuerte pero sabe que su intención no es derribar ni una rama. El viento sonríe sinceramente, no de plástico ni de supermercado, el viento tiene ojos tocables, el viento trae historias de otros campos, el viento hace reír a las semillas, el viento es fresco.
Están los de siempre, seres comunes y pasajeros, que te dicen que te quieren pero no son tu familia. De nuevo volvemos al tema de los amigos por conveniencia, parcial-social-momentánea. Con quien mover la lengua un par de minutos para no demostrar que eres un ser pensante.De esos se destacan algunos lentamente y sin alarmo. Están los Pandas que deambulan por el cerro verde, punto de encuentro. Cuidan de las semillas pues son tu tesoro mas preciado, y caminan junto al río haciendo bien lo que les parece. El Panda entiende este ecosistema y decidió hacer de esto su vida, el Panda vino del gran Sur con un objetivo fijado entre sus ojos, pero con su corazón como único motor. Panda, cuidas de tus pasos porque tus patas son grandes.. y de cuando en cuando recuerdas anunciar que se puede vivir un día mas.
Están también aquellas estrellas luminosas de colores que alegran la existencia, pues me doy cuenta que siempre han estado ahí. Son tan iguales y distintas de las semillas que se confunden, se dicen que se aman pero imposiblemente. Bajan al encuentro de las semillas cada vez que llueve dejándose fluir con las gotas de líquido mareador. También son frecuentes las estrellas en eventos culturo-musicales, por un sendero de calidas naranjas hojas que crujen al pasar. Las estrellas danzan/revolotean sin un destino fijo. En primavera se disfrazan de flores y crean su propia música. Son estrellas mañosas y pecosas pero importantísimas para la vida de las semillas.
Están aquellos entes de la naturaleza que no recuerdas su primera manifestación, pero a los ojos de todos son bichos. Las semillas tuvieron la suerte de haber cruzado senderos con los bichos, pues se convirtieron en uno de los pilares más importantes para su existencia. Los bichos enseñaron una nueva forma de amistad, una relación de cero competencias y de asombro cada vez que la naturaleza les ofrece una maravilla nueva. Los bichos en su interior son anarcoterroristas, son mapuches vegetarianos, son aquellos de los pocos seres que se atrevieron a dejar el agujero para perseguir su sueño, aquellos bichos sucumbieron ante la adicción de la ciencia y son felices allá lejos cultivando la tierra y enseñándole a los demás animales lo hermoso que es cuidarla. Los bichos siempre cumplen su promesa
Semillas: -amigo no te mueras nunca-
Bicho: -lo prometo, y si no cumplo mi promesa me matas-.
Por el cerro deambulan también las lauchitas que ocultan su rostro bajo un paño anarcopanquista, una atmosfera de violencia, carcajadas fuertes y temas banales no reales; solo ocultan la real sensibilidad. Las lauchas peladas más que de si mismas se preocupan de las otras criaturas, interiorizando problemas ajenos como suyos y los suyos como ajenos. Las lauchas le entregaron a las semillas el valor del honor, y del: -jamás te fallare hermana-. A las lauchas de repente se les escapan las patas pero las ponen en su sitio con rapidez, las lauchas son una mezcla de apariencias y disfraces a simple vista, pero seres hermosos y de buen corazón. Las lauchas son aquellas que ríen, lloran y juegan con las semillas y que siempre llegan en el momento oportuno.
Vuela en el pasto tierno el colibrí, vuela hacia el sol y de ahí saca su energía, comparte colores, sonidos y emociones con las semillas. Juntas han vivido momentos duros, juntas tienen una historia de hermandad. Colibrí vuela libre. Derepente debe volar rápidamente pues su temperamento le cuesta controlar, ella es tranquila, ella es una artista, ella puede amar fácilmente pero le cuesta el real. Cuantas tardes en compañía, una ves hasta nos confundieron con testigos de Jehová.
La cuncuna creció enseñándole a las semillas como ser semillas, cuncuna ser cambiante en sus etapas que viaja de acá para allá, pasaste un tiempo junto al racimo de semillas pero ya volviste a cambiar de forma, cuando la semilla perdió a la cuncuna, perdió un pedazo de si.
Por el cerro camina solitario el lobo, con ojos de lobo y fuerza de lobo, él acecha a su presa ocultándose entre las ramas, y sabe lo que nadie sabe, el lobo reflexiona y entiende respetuosamente, el lobo ríe amistoso y es de los pocos que sabe abrazar.
Por ahí anda también la gata que tiene a un humano de mascota, la gata es cachorra por siempre, la gata no tiene miedo de decir lo que piensa, esta un poco loca, es entretenida y es una hippie disfrazada de trabajadora formal, la gata vive la vida sin mayores preocupaciones y ve todo algo diferente. Ella es una felina cultural.
Todos los entes de la naturaleza aman el bosque, todos entienden la importancia de la existencia, todos acompañan o han acompañardo a las semillas en su pasar, todos les entregaron apoyo y todos a las semillas hicieron madurar.
Faltaron artos lo sé.

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